Siempre que tenemos opciones, hay que elegir y arresgarse a jugarsela por una sola opcion. Siempre que elegimos, vamos a perder algo. El terror al abandono, a sufrir y arrepentirnos de nuestra eleccion puede ser nuestro peor enemigo, por eso no hay que tenerle miedo a las opciones. Aunque el miedo no es no saber lo que queremos, sino no estar seguros, porque sino dudamos, no probamos y no buscamos nunca vamos a saber lo que queremos..